En juegos de venganza En estos escenarios, las mujeres (y algunos hombres) se encuentran en apuros y deben, a regañadientes, ofrecer favores sexuales como víctimas de venganza. A veces se lo merecen, y otras veces simplemente estaban en el lugar y momento equivocados, cuando un hombre resentido tiene la suerte de encontrar una bruja comprensiva, un genio servicial o una diosa traviesa, y consigue una magia sexual irresistible que las obliga a agacharse y abrir las nalgas. O bien, se trata de un escenario erótico de ciencia loca con control mental e hipnosis sexual. |